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noviembre 01, 2010

ARQUITECTURA RELIGIOSA DE TEUSAQUILLO

La llegada del siglo XX significó para Bogotá en algunos aspectos un paso del pasado republicano a la etapa de la modernidad, principalmente en materia urbana y arquitectónica. En materia religiosa, la modernidad también hizo su asomo de la mano del Arzobispo Ismael Perdomo, quien promovió la formación de nuevas parroquias en diferentes sectores de la creciente ciudad.


Iglesia de Santa Ana, Barrio Teusaquillo

Teusaquiilo, localizada en predios de antiguas haciendas al noroccidente de la ciudad de esa época, es una de las principales muestras de lo moderno en la ciudad. Sus casas de estilo inglés y frances constituyeron un hito urbano en el siglo XX y la construcción de centros religiosos vino de la mano con el proceso que se gestaba con la edificación de barrios como el mismo Teusaquillo y vecinos como Armenia, La Magdalena, la Soledad y Palermo.


Interior de la iglesia de Santa Ana

Ubicada en un predio triangular que ocupa casi en su totalidad, la iglesia de Santa Ana sobresale por su forma, su técnica constructiva y su ambiente interior. Construida entre los años 1936 y 1945, hecha en ladrillo expuesto exterior e interiormente, reinvindicó el ladrillo como el material bogotano por excelencia protagonista de la arquitectura del siglo en la capital, y precursora también de un estilo moderno en el que se reconocían diferentes influencias góticas, bizantinas y art-nouveau. Es en la actualidad uno de los centros religiosos más reconocidos en la ciudad por los servicios exequiales, desde los sacramentos de confesión y unción a los enfermos, hasta las misas exequiales de las que se celebran incluso más de 3 al día.


Iglesia San Alfonso María de Ligorio, Barrio la Soledad

Una de las devociones populares más grandes en la ciudad es la del señor de los Milagros de Buga. Sin embargo el principal lugar de devoción es la Iglesia San Alfonso María de Ligorio, consagrada a la virgen del Perpetuo Socorro cuya imagen corona su pórtico y su altar mayor. La iglesia data de la década del 50, aunque en su ornamentación interna es colonial en gran medida; esto se debe a que la iglesia fue destino de una gran parte de la ornamentación de la iglesia de Santa Ines, demolida en 1957 para darle paso a la carrera décima. En su interior se conservan altares, retablos y celosías de la antigua iglesia.


Altar de la Iglesia San Alfonso María de Ligorio

La devoción al señor de los Milagros surgió desde la iniciativa de su feligresía y se popularizó a tal punto que la iglesia se desborda de feligreses que buscan los favores del señor de Buga, y aunque muchas personas no conocen su nombre original, la identifican como "la iglesia de los catorces" sinómino popular de favor, y además día en el que se celebra la eucaristía del Milagroso.

  
Iglesia del Espítitu Santo, Barrio La Magdalena

Si la iglesia de Santa Ana es reconocida por los servicios fúnebres y la de San Alfonso por la devoción al señor de Buga, la Capilla del Espíritu Santo, ubicada en el barrio La Magdalena, lo es por ser el principal escenario religioso de la localidad en la celebración del sacramento del matrimonio. Aunque pequeña en comparación a las otras iglesias, la capilla es una pequeña joya, más austera pero con increibles vitrales y un peculiar estilo en el que resalta la torre rematada por almenas, y en el que como las otras sobresale el uso del ladrillo. Su construcción data de la década de los 40, bajo los diseños de la firma de arquitectos Feijóo y Sicard.


Interior de la iglesia del Espíritu Santo

La iglesia del Espíritu Santo está localizada al lado del Colegio Champagnat, en el sector donde se desarrolló la elegante urbanización La Magdalena. A pocas cuadras, pero en un sector obrero cercano a la casa de Jorge Eliecer Gaitán se levanta la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, Santa Teresita. La iglesia surgió a partir de la devoción del padre Carmelita Luis Aizpuru, devoto de Santa Teresita y es un notable ejemplo de participación comunitaria pues su construcción fue posible en una gran medida por las actividades organizadas por la comunidad religiosa para los habitantes del sector, como catequesis, cursos y bazares. La iglesia de notable estilo gótico, comenzó a construirse en el año de 1928, año en el que el Arzobispo Ismael Perdomo bendijo la primera piedra, pero su construcción concluyó luego de varios años.


Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, Santa Teresita

Aunque la iglesia es conocida como Santa Teresita, denominación del barrio en que se encuentra entre Teusaquillo y Palermo, está consagrada a la Virgen del Carmen y pasa a ser la tercera en la ciudad con este carácter, después de la iglesia de las Cruces y el Santuario Nacional ubicado en la Candelaria. Pero en imágenes, se suma una de gran importancia en la tradición religiosa del país: el niño Jesús de Praga, que fue la base y primera devoción en la iglesia de los Salesianos en el barrio 20 de Julio, antes de que se elaborara la imagen actual del Divino Niño.


Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, Santa Teresita

Teusaquillo, una localidad con nombre indígena pero referente de la modernidad en Bogotá, con sus iglesias y devociones es uno de los sectores de mayor interés patrimonial de Bogotá, retrato de la ciudad moderna manifestada en sus casas, parques, iglesias y barrios.


Textos: Fundación Senderos y Memoria
Fotos: Santiago R. Leuro

octubre 05, 2010

BARRIO NIZA, BOGOTÁ - SECTOR DE INTERÉS CULTURAL

Vivienda de la Etapa IV

En la década de los 60, en un terreno contiguo al humedal de Córdoba, al lado del camino al entonces municipio de Suba, el Banco Central Hipotecario desarrolló el proyecto urbano Niza, etapas I, II, II y IV. El barrio se edificó con un marco natural muy interesante: por un costado el humedal, por otro los cerros de Suba, que se integraban como una zona verde ante la ausencia de la Avenida Boyacá. Los terrenos del humedal formaban parte de un complejo sistema de humedales de sabana, del que hoy quedan apenas algunas áreas, amenazadas por la urbanización desordanada, la contaminación y acumulación de escombros y basuras en sus espejos de agua. Sin embargo el humedal de Córdoba, sigue siendo un importante refugio de aves nativas y migratorias como las tinguas, colibríes, gavilanes y patos canadienses.


Humedal de Córdoba

Al lado del ya existente Club Choquenza, club del Banco de la República, el BCH estableció los lotes para su venda y urbanización; estos podían alcanzar los 400 metros cuadrados, con costos entre $200.000 y $400.000 según su área. El proyecto estaba diseñado para jóvenes profesionales de estratos medios, quienes pagaban una couta inicial muy baja y cuotas fijas sin intereses, que con el paso del tiempo ocasionalmente llegaban a ser más baratas que el pago mensual de servicios públicos. El diseño del barrio Niza contaba con amplios andenes arborizados y zonas verdes que atraviesan al barrio, y un trazado irregular en el que solamente la Carrera 71d, limite del barrio, lo atraviesa de norte a sur, y las calles 118, 120 y 122, lo hacen de oriente a occidente. Las casas además cuentan con amplios jardines y patios interiores. El barrio en la actualidad tiene una de las más bajas densidades en la ciudad con apenas 11 viviendas por hectárea.

Don Luis, uno de los primeros habitantes de Niza

Las condiciones sociales de sus habitantes han generado un fuerte tejido social reflejado en sus organizaciones locales. La comunidad ha sido la más ferviente defensora del humedal, interponiendo incluso acciones legales y jurídicas para su conservación, así como para la conservación del barrio que tiene un uso exlusivamente residencial y fue declarado en el año 2000 como Sector de interés cultural, dadas sus condiciones sociales, urbanas y ambientales.


Agradecemos a la señora Emmy de Murcia de la Junta de acción comunal de Niza, por la información suministrada.

Texto: Fundación Senderos y Memoria
Fotos: Santiago R. Leuro